Mano sosteniendo un dron

La lucha contra los incendios forestales exige cada vez más anticipación, vigilancia constante y capacidad de reacción inmediata. En este contexto, la combinación de drones, conectividad avanzada y plataformas de gestión de datos se ha convertido en una herramienta clave para la prevención y la gestión de emergencias. 

Durante el mes de febrero, el Círculo centra su atención en el potencial de los drones de extinción y apoyo a la gestión de incendios, una tecnología que integra robótica, sensorización avanzada y plataformas de análisis en tiempo real. Estos drones no solo permiten intervenir en fases tempranas del incendio, sino que aportan información crítica para la toma de decisiones.

Equipados con sensores térmicos, cámaras de alta resolución y sistemas de posicionamiento, los drones pueden recopilar datos sobre temperatura, humedad, viento o evolución del fuego. Cuando esta información se gestiona a través de plataformas basadas en FIWARE, se transforma en un recurso estratégico: datos interoperables, reutilizables y compartidos entre distintos sistemas y organismos.

Este enfoque permite integrar la información captada por los drones con plataformas de emergencias, sistemas de protección civil o cuadros de mando municipales, mejorando la coordinación y reduciendo los tiempos de respuesta ante situaciones críticas.

Un ejemplo de referencia en este ámbito fue el proyecto europeo CILIFO (Centro Ibérico para la Investigación y Lucha contra Incendios Forestales). CILIFO utilizó tecnología FIWARE junto a redes LPWAN para evaluar el riesgo de incendios forestales en tiempo real, integrando datos procedentes de sensores distribuidos por el territorio. Este modelo demostró cómo el uso de estándares abiertos facilita la prevención, la anticipación del riesgo y la toma de decisiones basada en datos.

Vigilancia permanente y reacción inmediata: el papel del 5G

A esta arquitectura basada en datos se suma el avance de la conectividad 5G, que está revolucionando el uso de drones en la vigilancia del territorio. En este ámbito, Telefónica España está desarrollando soluciones de drones conectados mediante 5G que operan desde “nidos automatizados”, pequeñas bases distribuidas por el territorio capaces de albergar, recargar y desplegar drones de forma autónoma.

Estos nidos permiten realizar vuelos rutinarios en zonas de alto riesgo sin necesidad de personal en campo, garantizando una vigilancia constante. La tecnología 5G resulta decisiva al ofrecer un gran ancho de banda, baja latencia y velocidad para la transmisión de vídeo, lo que posibilita el control en tiempo real del dron y su reacción inmediata ante cambios en el entorno.

La clave de estas soluciones es la inmediatez: ante un aviso de posible incendio, el dron puede despegar en cuestión de minutos, desplazarse al punto indicado y enviar las primeras imágenes a los equipos de emergencia. Con esa información, los responsables pueden decidir rápidamente qué recursos movilizar y si el dron debe regresar a su base o continuar monitorizando la evolución del fuego.

Innovación abierta y oportunidades de emprendimiento

La convergencia entre drones, FIWARE, LPWAN y 5G abre un enorme abanico de oportunidades para el desarrollo de soluciones avanzadas en prevención ambiental, protección civil y gestión forestal inteligente.

Desde FIWARE iHub El Círculo, estos casos de uso se impulsan como oportunidades de innovación abierta, conectando startups, pymes, personal técnico y administraciones para desarrollar soluciones reales para el territorio. De este modo, El Círculo consolida su papel como nodo de referencia en innovación digital, mostrando cómo la tecnología FIWARE y la conectividad avanzada pueden contribuir a territorios más seguros, resilientes e inteligentes.

Vector bombilla conectada a dispositivos digitales para sostenibilidad

Hablar de energía inteligente no consiste únicamente en producir más energía renovable, sino en gestionar mejor la que ya consumimos. En este contexto, la digitalización se ha convertido en una aliada clave para entender cómo, cuándo y dónde se consume la energía, y para tomar decisiones más eficientes tanto en edificios residenciales como en infraestructuras públicas.

Durante años, el consumo energético se ha medido de forma agregada y poco detallada. Las facturas ofrecían una visión global, pero no permitían identificar patrones de uso, picos de consumo o ineficiencias concretas. La incorporación de tecnologías digitales está cambiando este escenario, permitiendo pasar de una gestión reactiva a una monitorización activa y, en muchos casos, en tiempo real del consumo energético.

La base de estos sistemas es la captación de datos mediante sensores IoT distribuidos en edificios, instalaciones y redes energéticas. Estos dispositivos permiten medir parámetros como el consumo eléctrico por zonas, la demanda en determinados horarios, la temperatura, la humedad o el estado de funcionamiento de equipos e instalaciones. La información recogida se envía a plataformas digitales donde se analiza y se transforma en conocimiento útil para la toma de decisiones.

En el ámbito residencial, la monitorización energética permite identificar hábitos de consumo poco eficientes y optimizar el uso de la energía sin perder confort. Al analizar el comportamiento energético de una vivienda o de un edificio completo, es posible detectar consumos elevados en franjas horarias concretas, ajustar el uso de climatización o iluminación según la ocupación real y anticipar picos de demanda que incrementan el coste energético. Todo ello contribuye a reducir la factura eléctrica y a fomentar un consumo más responsable y consciente.

Sensores IOT en una vivienda: Energía eficiente

En el caso de los edificios dependientes de las administraciones públicas —como colegios, centros de asistencia sanitaria, edificios administrativos o instalaciones culturales— la digitalización energética adquiere una dimensión estratégica. Estos espacios concentran un alto consumo energético y, al mismo tiempo, ofrecen un gran margen de mejora. Gracias a la monitorización activa, las administraciones pueden conocer en detalle el comportamiento energético de sus edificios, comparar consumos entre instalaciones similares y detectar desviaciones que indiquen fallos, sobreconsumos o un uso ineficiente de la energía.

Además, el acceso a datos en tiempo real permite actuar de forma preventiva. Un consumo anómalo fuera del horario habitual, el funcionamiento continuo de determinados equipos o una demanda excesiva en momentos concretos pueden identificarse de forma temprana, evitando un mayor gasto energético y facilitando un mantenimiento más eficiente. La digitalización, en este sentido, no solo reduce el consumo, sino que también optimiza la gestión y alarga la vida útil de las instalaciones.

En España ya existen experiencias reales que muestran cómo estas tecnologías se están aplicando en distintos contextos, muchas de ellas impulsadas por Telefónica. A través de soluciones basadas en sensores IoT y plataformas de gestión energética, se han desarrollado proyectos orientados a la monitorización y optimización del consumo en redes de tiendas, centros de asistencia sanitaria y edificios municipales. En estos casos, la digitalización permite obtener una visión detallada del consumo energético, mejorar la eficiencia operativa y apoyar la toma de decisiones basadas en datos reales.

Experiencias reales de monitorización energética

Este tipo de soluciones muestran cómo la energía inteligente no es un concepto teórico, sino una herramienta práctica que ya se está utilizando para reducir consumos, optimizar recursos y avanzar hacia modelos de gestión más sostenibles y responsables.

La clave de la energía inteligente no reside únicamente en la tecnología, sino en su capacidad para convertir los datos en decisiones. La digitalización permite pasar de un modelo de consumo estático a otro dinámico, en el que la energía se adapta a las necesidades reales de las personas y de los espacios. Este enfoque resulta especialmente relevante en un contexto en el que la sostenibilidad, la eficiencia y el control del gasto público son prioridades compartidas.

En este camino hacia un consumo más eficiente, la energía inteligente se consolida como uno de los pilares de los territorios del futuro. La combinación de sensores, conectividad y plataformas digitales abre la puerta a una gestión energética más transparente, responsable y alineada con los objetivos de sostenibilidad, contribuyendo a crear entornos más habitables, resilientes y preparados para los retos que vienen.

“Eficiencia Energética Inteligente: cómo transformar ahorro en valor con los CAE” en FIWARE iHub El Círculo

La digitalización y la monitorización energética permiten no solo reducir el consumo, sino también convertir el ahorro en una oportunidad de valor, especialmente a través de los Certificados de Ahorro Energético (CAE). Para profundizar en este enfoque, el FIWARE iHub El Círculo acoge el próximamente la charla “Eficiencia Energética Inteligente: cómo transformar ahorro en valor con los CAE”, en la que Telefónica compartirá cómo la tecnología y los datos están facilitando nuevos modelos de eficiencia energética aplicables tanto a empresas como a administraciones públicas.

👉 Inscripción gratuita al evento

Emprender no consiste solo en tener una buena idea. Muchos proyectos fracasan no por falta de talento, sino por desarrollar productos o servicios que no responden a una necesidad real. En un contexto de incertidumbre, recursos limitados y cambios constantes, validar antes de lanzar es una de las mejores decisiones para reducir riesgos y aumentar las probabilidades de éxito.

En el programa de emprendimiento de la Red Circular FAB, este enfoque es una premisa básica: antes de invertir tiempo, dinero y energía en construir un producto “perfecto”, es imprescindible comprobar si existe un problema real, si la propuesta aporta valor y si las personas estarían dispuestas a usarla o pagar por ella.

El MVP como herramienta para aprender.

El Producto Mínimo Viable (MVP) no es una versión incompleta ni de baja calidad del producto final. Es una herramienta de aprendizaje. Se trata de la forma más sencilla y eficiente de poner una idea frente al mercado y obtener respuestas reales con el menor coste posible.

Un MVP puede ser una landing, un prototipo básico, una demostración manual o una prueba piloto. Lo importante no es el formato, sino el aprendizaje que genera. Permite validar hipótesis, detectar errores a tiempo y ajustar el rumbo antes de escalar.

Escuchar al mercado antes de crecer

Uno de los errores más comunes al emprender es enamorarse de la solución sin haber entendido bien el problema. Validar implica salir del despacho, hablar con potenciales clientes, observar comportamientos reales y contrastar suposiciones.

No se trata solo de preguntar si una idea gusta, sino de comprobar si se entiende, si se percibe como útil y si alguien estaría dispuesto a pagar por ella. En proyectos tecnológicos o de hardware, donde los costes de desarrollo y escalado son elevados, validar a tiempo puede marcar la diferencia entre avanzar o fracasar.

Validar no es frenar, es avanzar con sentido

Validar no frena el emprendimiento, lo fortalece. Apostar por un MVP bien planteado es apostar por el aprendizaje continuo, la flexibilidad y la toma de decisiones informadas. Porque innovar no siempre significa ir más rápido, sino avanzar con criterio.

En ese camino, la Red Circular FAB acompaña a las personas emprendedoras con mentoría experta y apoyo personalizado para transformar ideas en proyectos viables y con impacto real.

Muy pronto se lanzará la V Convocatoria de Emprendimiento. Si tienes una idea y quieres validarla antes de dar el salto, puedes apuntarte ahora y te avisaremos cuando se abra el plazo para dar el siguiente paso con mayor seguridad.

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El equipo de El Círculo, Centro de Referencia para la Transformación Digital y el Emprendimiento en la provincia de Cáceres, ha participado como parte de su mes temático de turismo y big data, en el evento VIII Espacio CDT Innova Turismo, enfocado en el proyecto europeo “CulTourData” organizado por el Cluster del Turismo de Extremadura.

El proyecto CulTourData tiene como objetivo crear un matchmaking colaborativo entre PYMES turísticas, empresas y expertos innovadores en datos/digital y profesionales creativos/artistas. En este evento se presentaron enfoques creativos para el uso de datos en las Pymes turísticas, así como nuevas tecnologías para atraer a los clientes.

El evento contó con la presencia de ponentes expertos en tecnología, turismo e industria creativa y cultural, quienes aportaron su visión de los puntos claves sobre la innovación en el turismo y sobre cómo la tecnología puede maximizar la experiencia del sector, utilizando el dato como herramienta para trabajar bajo una perspectiva práctica en el estudio de todo el ecosistema que engloba a las empresas turísticas.

Durante el evento también se llevaron a cabo mesas de trabajo para crear proyectos turísticos añadiendo creatividad, cultura y  componente tecnológico, lo que permitió conocer a los principales actores del sector turístico y crear sinergias para futuras colaboraciones.

Además, uno de los proyectos de emprendimiento de turismo que se incuban en El Círculo, de la Red Circulad FAB, Central de Reservas, también asistió al evento, lo que le proporcionó una visión más clara del sector y la oportunidad de establecer nuevos contactos.

Desde El Círculo, se seguirá divulgando la tecnología aplicada al sector turístico mediante las visitas guiadas de su zona de demos tecnológicas y el próximo evento del 10 de mayo, “Big Data orientado al Turismo”, donde se mostrará cómo las empresas del sector tienen la oportunidad de mejorar los servicios y personalizar la experiencia de los visitantes gracias al Big Data.

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